Los datos no etiquetados son elementos de datos que carecen de identificadores o clasificaciones claros. No vienen con "etiquetas" que indiquen sus características o cualidades, lo que hace su interpretación más compleja. Aun así, su valor es incuestionable cuando el objetivo principal es explorar en lugar de seguir una dirección marcada.
Qué son los datos no etiquetados
Para profundizar, imagina los datos no etiquetados como una pila de fotografías sin ordenar. A diferencia de un álbum etiquetado, donde cada foto puede incluir información sobre las personas, el lugar o la fecha, esa pila no ofrece contexto directo. Puedes extraer conclusiones examinando las imágenes, pero el proceso es menos directo.
En el universo del machine learning, los datos no etiquetados se utilizan principalmente en modelos de aprendizaje no supervisado. Aquí, el algoritmo recorre este tipo de datos para descubrir patrones, correlaciones o clústeres sin indicaciones previas de qué buscar. Esto contrasta con los datos etiquetados usados en aprendizaje supervisado, donde cada punto de datos se asocia a una etiqueta que guía el proceso de aprendizaje.
¿Cuáles son las ventajas de usar datos no etiquetados?
- Abundancia. Internet y nuestras interacciones digitales generan una enorme cantidad de datos no etiquetados. Aprovechar este filón puede aportar información rica y variada.
- Descubrimiento de patrones ocultos. Los datos no etiquetados pueden revelar correlaciones o clústeres que pasarían desapercibidos trabajando solo con datos etiquetados, donde el foco suele ser más estrecho y predefinido.
- Rentabilidad. Crear datos etiquetados puede ser caro y llevar mucho tiempo. Trabajar con datos no etiquetados evita esos costes.
¿Qué limitaciones tiene el uso de datos no etiquetados?
- Mayor complejidad. Los algoritmos de aprendizaje no supervisado suelen requerir grandes volúmenes de datos para captar con precisión los patrones subyacentes. A medida que crece la cantidad de datos, también aumentan la complejidad computacional y las necesidades de memoria, lo que puede dificultar la escalabilidad.
- Calidad del dato. Si los datos tienen mucho ruido o no son relevantes, el modelo puede aprender patrones incorrectos y producir resultados subóptimos, erróneos o poco útiles. Los modelos no supervisados pueden sobreajustarse, especialmente con conjuntos complejos: aprenden el ruido en lugar de la estructura real, y luego generalizan mal a datos no vistos.
- Dificultad de interpretación. Al no estar preclasificados, interpretar la salida de un modelo no supervisado puede ser complicado. Suelen devolver clústeres, asociaciones o patrones, y comprender su impacto en el mundo real es difícil, sobre todo con datos de alta dimensión o relaciones complejas.
- Falta de ground truth. Sin datos etiquetados no hay una referencia definitiva para evaluar el desempeño de un modelo no supervisado, lo que complica medir su precisión o eficacia.
¿Cómo se pueden usar los datos no etiquetados?
Su aplicación más común es en aprendizaje automático no supervisado. Algoritmos como K-means clustering, clustering jerárquico y el Análisis de Componentes Principales (PCA) se emplean para identificar patrones y extraer insights útiles. Por ejemplo, PCA puede simplificar los datos sin perder información clave, facilitando los análisis posteriores.
Ejemplos de usos reales de datos no etiquetados
- Segmentación de clientes. Las empresas pueden analizar el historial de compras y la demografía para identificar grupos de clientes y entender sus preferencias.
- Detección de anomalías. Un sistema de detección de anomalías puede identificar ataques de denegación de servicio distribuida (DDoS) y alertar al equipo de ciberseguridad para que actúe de inmediato y proteja la infraestructura.
- Detección de fraude. Bancos y entidades financieras pueden detectar patrones de gasto irregulares y transacciones que apunten a actividades fraudulentas o maliciosas.
- Reconocimiento de imágenes y vídeo. Con datos no etiquetados, se pueden entrenar modelos para reconocer objetos, escenas o patrones en imágenes y vídeos.
Inspiración de proyecto: usar datos no etiquetados sobre alcohol para definir una estrategia de marketing
He trabajado con diversos conjuntos de datos no etiquetados, pero un proyecto que recuerdo especialmente fue el análisis de datos sobre bebidas alcohólicas para diseñar una estrategia promocional. A continuación, he recopilado una lista de consejos para ayudarte a tratar y analizar datos no etiquetados. Puedes encontrar todo el código y la explicación del proyecto aquí.
- Carga el conjunto de datos con pandas.
- Revisa valores nulos, correlaciones entre columnas y la distribución de los datos con pandas y Seaborn.
- Rellena los valores faltantes con imputación por media, mediana o moda.
- Crea columnas de longitud y latitud con geopy para habilitar el análisis geoespacial.
- Representa el consumo de alcohol en un mapa con Plotly para visualizar los datos geográficos.
- Crea más visualizaciones con Seaborn para entender las tendencias en el tiempo.
- Usa Plotly Animation para crear un panel interactivo para las partes interesadas.
- Aplica el método del codo para determinar el número óptimo de clústeres en K-means.
- Ejecuta K-means y visualiza los resultados en un diagrama de dispersión con colores distintos para los clústeres.
- Analiza los clústeres para entender los patrones.
- Realiza clustering jerárquico y visualiza los resultados con un dendrograma.
- A partir del análisis de clústeres, identifica las 8 ciudades más adecuadas para una campaña de marketing.
Disfruté trabajando en este proyecto y obtuve insights valiosos sobre el conjunto de datos y la empresa. Mediante técnicas estadísticas, descubrimos patrones ocultos en el conjunto no etiquetado que pueden ayudarte a ti y a tu equipo a diseñar una estrategia óptima.
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Preguntas frecuentes
¿Los datos no etiquetados son siempre menos valiosos que los etiquetados?
No necesariamente. Aunque los datos etiquetados suelen ser más directos y fáciles de usar, los no etiquetados pueden destapar patrones y tendencias que no se aprecian de inmediato en los datos etiquetados.
¿Cuál es la diferencia entre datos no etiquetados y datos "malos"?
Los datos no etiquetados simplemente carecen de identificadores o etiquetas, pero aun así pueden contener información valiosa. Los datos "malos", en cambio, pueden ser inexactos, obsoletos o irrelevantes, y conducir a conclusiones erróneas.
¿Se pueden "etiquetar" datos no etiquetados?
Sí, es posible etiquetar datos no etiquetados mediante un proceso llamado anotación de datos. Sin embargo, puede resultar costoso y llevar mucho tiempo.
¿Cuál es la diferencia entre datos no etiquetados y datos no estructurados?
Los datos no etiquetados son conjuntos que carecen de identificadores o etiquetas que aporten contexto o significado. Los datos no estructurados, por su parte, son información que no está organizada de forma predefinida ni sigue un formato específico (como textos, imágenes o vídeos) y suelen requerir herramientas y técnicas especializadas para su procesamiento y análisis. Son conceptos distintos que tratan aspectos diferentes de la clasificación y organización de los datos.
Soy un científico de datos certificado que disfruta creando aplicaciones de aprendizaje automático y escribiendo blogs sobre ciencia de datos. Actualmente me centro en la creación de contenidos, la edición y el trabajo con grandes modelos lingüísticos.



