Introducción
\nEl uso de los datos en los negocios crece a un ritmo vertiginoso. Esto ha disparado la competencia en el mercado laboral por el escaso talento en datos. Deloitte informa de que las organizaciones se enfrentan a una escasez de talento en datos: un 23% de las empresas afronta una brecha importante o extrema entre sus necesidades de datos y sus capacidades actuales. Además, los empleos en datos aparecen dos veces en el top 3 del informe de empleos emergentes de LinkedIn. Es una gran noticia para quienes aspiran a roles en datos: sus habilidades son cada vez más valiosas y demandadas.
\nEntender tu valor y lo escasas que son tus competencias en este mercado es clave para pedir lo que mereces. Incluso si es tu primer puesto en datos, es fundamental negociar un salario justo.
\nNegociar un contrato y el salario resulta incómodo para mucha gente, pero puede ser muy rentable. Por ejemplo, si te ofrecen un sueldo un 5% por debajo de lo esperado para ese puesto y prevés subidas del 3% anual, tardarás 2 años en cobrar un salario justo en ese rol. Esto puede suponer miles de dólares que merecías en tu carrera y que no has percibido. Y este efecto se multiplica con el tiempo al cambiar de rol o ascender.
\nAdemás, los responsables de contratación esperan estas conversaciones. Esta encuesta revela que el 70% de 2800 directivos consultados espera que las personas candidatas negocien. En este artículo, te contamos las mejores prácticas para negociar tu salario en datos, tanto si es para un nuevo puesto como con tu empleador actual.
\n\nMejores prácticas para negociar tu salario
\n\n
Investiga y conoce tu valor de mercado
\nEl primer paso en una negociación es entender tu valor de mercado. Esto te ayudará a determinar qué deberías pedir. Tu valor de mercado se puede estimar a partir del salario medio de otras personas en roles similares, en empresas de tamaño y sector parecidos.
\nTu objetivo en estas conversaciones es demostrar que mereces una mejor retribución. Empieza por saber cuánto cobran otras personas en ese rol. Estos datos te permitirán defenderte con argumentos y reforzar tu caso con el valor que aportas gracias a tus habilidades y experiencia.
\nPara iniciar esta investigación, consulta sitios como LinkedIn Salary, Blind, Glassdoor Salaries e Indeed. Te darán rangos, medias y más datos por puesto. También puedes preguntar a colegas, amistades en posiciones similares u otras personas de tu red por información sobre salarios y beneficios.
\nEs importante entender que tu argumento no debe ser: “otras personas cobran lo que pido, así que me lo merezco”. Estos datos te dan una referencia de cómo valora el mercado competencias similares. Te servirán como punto de referencia para calibrar tu valor personal según tu experiencia, habilidades y el rol concreto que te han ofrecido.
\n\nDefine tu salario ideal y tu mínimo no negociable
\nCuando hayas hecho la investigación y estimado tu valor, valora los factores personales que influyen en la negociación: obligaciones financieras, experiencia, habilidades, salario anterior y tu evolución desde entonces, etc. Todos estos factores contribuyen al valor que aportarás y te darán confianza para pedir lo que mereces.
\nCon esa cifra en mente, analiza la empresa (ubicación, tamaño, financiación, presupuesto operativo, sector, etc.). A partir de ahí, fija tus expectativas y acude con dos números: el salario que te gustaría ganar según el mercado y tu experiencia (sé realista, pero apunta alto para dejar margen de acuerdo) y la cifra por debajo de la cual darías por terminada la negociación y te retirarías.
\nEsas dos cifras las decides tú. No hay una respuesta fácil en internet. Ser realista y justo en función de tu valor de mercado es fundamental. Tenlo muy presente si estás entrando por primera vez en el campo de datos, ya que los salarios pueden ser más bajos por falta de experiencia.
\nRecuerda también que el salario es solo una parte del paquete retributivo. Otros elementos como los días libres, el seguro, las oportunidades de desarrollo profesional y personal, etc., se pueden negociar para compensar diferencias monetarias.
\n\n
Practica tu negociación
\nAhora que ya tienes lo necesario para negociar, puede ayudarte practicar con alguien de confianza: amistades, familia, colegas o alguien de tu red. Te servirá para afianzar tus argumentos y tu forma de presentarlos, y ganar seguridad. Pide a esa persona que te dé feedback y que te haga preguntas difíciles para pulir tus mensajes.
\nSi puedes, hablar con una persona reclutadora y pedirle consejos puede ayudarte mucho a reforzar tus argumentos, preparar contraofertas y afinar el enfoque.
\nLibros como Getting to Yes y Never Split the Difference, o cursos como este de la escuela Kellogg de Northwestern, también son recursos valiosos para aprender los matices de la negociación.
\n\nMarca el tono adecuado
\nAl entrar en la negociación, el tono es clave. Mucha gente lo vive como algo negativo, lo que puede tensar la conversación. Sin embargo, recuerda que ya te han hecho una oferta: la organización quiere que trabajes con ellos y te ve como parte de su equipo. Además, en la mayoría de los casos esperan que negocies. Así que deberías negociar siempre que recibas una oferta.
\nNo te avergüences por pedir más dinero ni temas que tu futuro empleador se ofenda o que no merezcas lo que pides. La investigación previa disipará dudas y te ayudará a mantener una mentalidad positiva. Lo que pides es acorde a tu valor: solo tienes que pedirlo y acordarlo con tu empleador.
\nHabla desde la seguridad, no a la defensiva. Si pareces chulo, arrogante o necesitado, perjudicarás tu caso y tu futura relación con la empresa. Recuerda que, si aceptas el puesto, trabajarás con esas personas; compórtate de forma que refuerce tu postura y a la vez mantenga una buena relación. La empresa ya cree que encajas por tus habilidades y experiencia, así que no hace falta ser hostil. Estar abierto y dispuesto a dialogar te llevará mucho más lejos.
\nPara negociar una oferta inicial más alta, deja que el empleador proponga primero la cifra para no limitarte a tu propia estimación. Normalmente, en una conversación de compensación, primero te comunican que te hacen una oferta, después te leen la retribución y te preguntan si tienes dudas. Ahí es cuando debe empezar la negociación. Pedir una cifra concreta antes de escuchar la oferta puede sonar a exigencia y dañar la relación a largo plazo. Además, oír su propuesta te ayuda a entender qué valor consideran adecuado para ti y sirve de punto de partida.
\n\nPresenta un argumento sólido
\nUna vez que empiece la negociación, es fundamental demostrar el valor excepcional que aportarás a la empresa. Refuerza tus argumentos con cifras y resultados reales, y destaca lo que puedes ofrecer. El paquete que te han propuesto probablemente sea similar al que ofrecen a personas con roles parecidos. Debes argumentar por qué tú mereces más.
\nEsta parte de la negociación debe apoyarse en un portfolio sólido de ciencia de datos, con detalles de todo, incluido el impacto de tus proyectos. Habla como si el rol que estás negociando fuera hecho a tu medida. No centres el discurso en lo que cobran los demás: apóyate en tus habilidades, experiencia y cualificaciones para demostrar por qué destacas.
\n\nExamina la oferta con espíritu crítico
\nNo deberías decidir en el momento. Sea buena, mala, mejor de lo esperado o parezca imposible de negociar, conviene tomarse un tiempo para valorarla. Puede resultar incómodo, pero hay que considerar el conjunto y lo que es importante para ti (itinerario de carrera, beneficios, etc.). No siempre se reduce a la cifra en tu cuenta: los días de vacaciones, la cobertura sanitaria, etc., forman parte del paquete total. Estos extras pueden compensar un salario más bajo. Aceptar de inmediato una oferta que parece buena puede dejar valor sobre la mesa si no la evalúas con calma.
\n\n
Negocia sí o sí
\nNegocia siempre, incluso si la oferta inicial te convence: nunca sabes qué más puedes conseguir. Todo es negociable. Llega con la cifra que quieres si aún no la has planteado y mantén tu cifra de retirada en mente. Si tu empleador no puede ser flexible con el salario, puedes negociar otros aspectos (vacaciones, bonus, desarrollo profesional, equipo, etc.) que compensen un sueldo menor. Propón ejemplos que también puedan generar ahorro o valor para la empresa por otra vía.
\nEs importante demostrar entusiasmo por la empresa y el puesto. Reitera tu valor para justificar la cifra que pides y los beneficios que aportarás. Menciona otras ofertas si las tienes. Así demostrarás honestidad y transparencia, además de que otras empresas también te valoran. Tu empleador apreciará tu entusiasmo y sinceridad, lo que reforzará vuestra relación a largo plazo.
\n\n
Prepárate para retirarte
\nRecuerda que, una vez iniciada la negociación, debes estar preparado para aceptar una oferta o retirarte. Ser decisivo es crucial: no dejes a la empresa en el aire ni generes una mala impresión.
\nEvita un ir y venir excesivo y planifica de antemano qué quieres y qué consideras inaceptable. Asegúrate de que la oferta que aceptas te deja satisfecho. Todo el trabajo previo debería haberte preparado para saber exactamente qué quieres y mereces, y ayudarte a decidir con rapidez.
\nSi te presentan una oferta que no cumple tus requisitos mínimos, y estás convencido de que lo que pides es justo según tu valor de mercado, agradécelo y recházala con educación. Puede ser difícil en el momento, pero no compensa aceptar un trabajo cobrando por debajo de lo que estás dispuesto a aceptar.
\n\nConclusión
\nNegociar el salario no es fácil. Muchas personas lo viven como una conversación negativa y estresante. Aun así, es una oportunidad demasiado valiosa como para dejarla pasar. Cuanto mejor preparado estés, más posibilidades tendrás de éxito. Gestiona tus expectativas y procura no rechazar el que podría ser el puesto en datos de tu vida por algo menor. Al mismo tiempo, asegúrate de que te retribuyen de forma justa por el trabajo y el valor que aportarás.
\nLa negociación empieza por investigar el valor de mercado del puesto al que postulas. Luego, define tu salario ideal y tu mínimo no negociable a partir de esa investigación y de tus habilidades, experiencia y necesidades personales. Practica con alguien para fortalecer tu caso. Cuando empiece la negociación, marcar el tono adecuado será clave para una conversación productiva. Presenta tu argumento con claridad, defendiéndote en función del valor añadido que aportarás. Cuando recibas la oferta, examínala con espíritu crítico, negocia aunque ya te parezca estupenda y estate dispuesto a retirarte si no alcanzas una cifra adecuada para ti.
\nEste artículo se publicó originalmente en DataCamp Certified Community, una plataforma exclusiva para quienes han completado con éxito una de las certificaciones de DataCamp. Para acceder a esta comunidad y a más contenido que te ayudará a mantenerte a la vanguardia del sector de los datos, certifícate hoy.
