
En una era digital de avances tecnológicos vertiginosos, es imprescindible que los gobiernos adopten enfoques basados en datos para aportar valor a la ciudadanía y ganar eficiencia. En un reciente webinar, Alex Scriven, Senior Data Scientist del Gobierno de Nueva Gales del Sur en Sídney (Australia), compartió su visión sobre la democratización de los datos en el sector público, casos de uso inspiradores en los que los datos gubernamentales se utilizaron para generar impacto positivo y buenas prácticas accionables para impulsar una cultura data-driven en las administraciones.
¿Qué es la democratización de los datos?
La democratización de los datos describe una situación en la que todas las personas de la organización (no solo los perfiles de datos) tienen la habilidad, la confianza y el acceso necesarios para tomar decisiones informadas por los datos. Aunque es una definición general, en el contexto del sector público tiene dos dimensiones concretas:
- Democratizar el acceso a los datos y las competencias entre el personal público (es decir, dentro de cada organismo y entre agencias).
- Ofrecer transparencia a la ciudadanía poniendo los datos públicos a disposición de todos, lo que a menudo se denomina datos abiertos.
Estas dos dimensiones están relacionadas: cuando dentro de la administración se impulsa una cultura de datos y se democratizan las competencias y el acceso, se fomenta e inspira, como efecto colateral, el concepto de datos abiertos para la ciudadanía.
¿Por qué es importante la democratización de los datos en las agencias públicas?

Hay múltiples motivos para defender la democratización de los datos en el sector público. Veamos los cinco principales:
1. Escasez de talento

Es bien sabido que el talento en datos escasea a nivel global: Quanthub señala que hay tres veces más ofertas de empleo en data science que búsquedas activas. Para colmo, esta escasez se nota especialmente en el sector público. El informe State of Data Science de Stitch revela que solo el 1,2% de las personas que trabajan en data science lo hacen en la administración, un porcentaje muy inferior al de otros sectores.
Esto significa que no habrá suficientes profesionales de datos para dar soporte a todas las unidades dentro de las agencias. La solución pasa por avanzar hacia la democratización de los datos formando en competencias de datos a una base más amplia de personal no técnico, de modo que puedan iniciar y ejecutar proyectos basados en datos con confianza y solvencia.
2. Mejor despliegue del talento existente
Dada la escasez de talento en datos en el sector público, también es crucial gestionar y desplegar bien el talento disponible. En un escenario ideal, los perfiles de datos aplican su experiencia para generar el mayor valor posible, tanto para las agencias como para la ciudadanía. En las organizaciones donde los datos no están democratizados, ese talento suele encasillarse en crear paneles y aportar valor mediante analítica descriptiva (Singapore Smart Nation & Digital Government Office).
Si las agencias apuestan por democratizar las competencias y el acceso a los datos, las personas no técnicas podrán elaborar su propia analítica descriptiva, y el foco de los equipos de datos pasará de lo descriptivo a lo predictivo y a proyectos de mayor impacto.
Además, es vital evitar la trampa del soporte de datos, donde las cargas de trabajo se disparan por peticiones de todo tipo sin filtrar. Proporcionar un entorno de trabajo óptimo también aumenta las posibilidades de retener a estos perfiles tan demandados.
3. Insights más profundos
El personal público sin un perfil técnico en datos es experto en su materia, lo que significa que existe un gran caudal de conocimiento sectorial por aprovechar. En lugar de transferir ese conocimiento a los equipos de datos, es más inteligente desarrollar las competencias de datos de las personas expertas en el dominio para que puedan combinar su especialización con habilidades técnicas. Aprovechando ese conocimiento, la agencia puede obtener insights más profundos al plantear y responder preguntas clave del negocio con enfoques basados en datos.
4. Superar barreras de velocidad

Las agencias públicas se asocian tradicionalmente con procesos lentos derivados de la burocracia y la normativa. Al trabajar con equipos de datos, esto se agrava por flujos de trabajo lentos que requieren múltiples iteraciones entre especialistas de datos y expertos en la materia.
Si se empodera a las personas expertas del dominio, podrán explorar los datos por sí mismas y encontrar respuestas a preguntas fundamentales del negocio sin tener que involucrar siempre a los equipos de datos.
5. Confianza y datos abiertos

Como ya se comentó, la democratización de los datos en el sector público no solo pasa por dotar al personal de competencias y acceso, sino también por abrir los datos gubernamentales a la ciudadanía. Poner en marcha un portal de datos abiertos ofrece muchas ventajas tanto para el gobierno como para las personas. Por ejemplo, la ciudadanía valora la mayor transparencia, mientras que la administración se beneficia de la innovación que impulsa el público y de la colaboración entre agencias.
Casos de uso de la democratización de los datos en las agencias públicas
Los casos de uso de la democratización de los datos en las administraciones son numerosos y variados. En general, pueden agruparse en tres grandes bloques: respuesta más rápida ante crisis, mayor eficiencia operativa y mejor relación con la ciudadanía y transparencia.

(1) Mejor respuesta ante crisis
Dotar a las agencias públicas del acceso y las herramientas adecuadas permite responder con rapidez y de forma óptima a grandes crisis. En el webinar, Alex profundiza en muchos casos, pero algunos destacan. Por ejemplo, el Banco Mundial y gobiernos donantes lanzaron uno de los mayores esfuerzos de ayuda ante desastres de la historia tras el terremoto de Haití de 2010. Fueron clave el acceso a imágenes satelitales de alta calidad bajo esquemas de cartografía abierta que facilitan su distribución y uso público. La Cruz Roja, por ejemplo, analizó datos de redes sociales para identificar dónde buscaban refugio las víctimas de tormentas y así optimizar la respuesta ante desastres (The Economist).
La crisis del Ébola en África Occidental de 2014 también incorporó numerosas innovaciones basadas en datos públicos. Por ejemplo, Flowminder utilizó datos de telefonía móvil para predecir posibles rutas de transmisión de la enfermedad, mientras que la Ebola Open Data Initiative permitió a las autoridades sanitarias desarrollar un modelo de código abierto para simular intervenciones.

(2) Mayor eficiencia operativa
Como en cualquier organización, utilizar los datos a escala puede generar enormes ganancias de eficiencia operativa, y en el sector público ocurre lo mismo. Por ejemplo, con un mejor despliegue del talento en datos, se pudo aplicar machine learning a la información disponible para identificar automáticamente facturas sanitarias fraudulentas de personal funcionario, reduciendo el despilfarro de dinero público.
El Gobierno del Reino Unido logró ahorrar 1.240 millones de libras aprovechando analítica descriptiva para analizar el gasto en proveedores tecnológicos y evitar costes de contratación excesivos. Además, en Estados Unidos, la ciudad de Kansas utilizó datos para priorizar las inspecciones de viviendas, lo que redujo por 11 el tiempo de inspección y mejoró los resultados para la ciudadanía (Harvard Ash Center).
(3) Mayor implicación ciudadana y transparencia
Existen numerosas soluciones basadas en datos para fomentar la relación entre la administración y la ciudadanía. Por ejemplo, el gobierno tunecino utilizó datos de redes sociales como indicador para medir la percepción ciudadana del gobierno. Es una alternativa mejor que las encuestas tradicionales de hogares porque es más barata y puede realizarse con mayor frecuencia.
Otro ejemplo está en México, donde la plataforma online Mejora Tu Escuela ofrece datos sobre el desempeño de los centros educativos, lo que permite a las familias tomar decisiones informadas sobre dónde escolarizar a sus hijos e implicarse en la mejora del centro. Este es solo uno de los muchos casos de uso de datos abiertos mencionados a lo largo del webinar.
Buenas prácticas para democratizar los datos en las agencias públicas
La democratización de los datos en el sector público requiere un esfuerzo coordinado para convertirla en realidad. Alex compartió varias recomendaciones valiosas para empezar y mantener el impulso. En resumen, se trata de dar a las personas confianza, aprendizaje, herramientas, competencias y acceso a los datos para consolidar una cultura data-driven que mejore los resultados.
En la práctica, afianzar una cultura de datos en la administración exige actuar en varios frentes: infraestructura, personas, herramientas, organización y procesos. Al final, las personas dentro de las agencias son la pieza clave, porque son la fuerza más potente para impulsar la democratización desde la base. Esta se acelera si se apoya de forma constante su desarrollo y confianza, y si se identifica a quienes tienen más pasión para liderar la transformación.
Si quieres conocer en detalle los pasos que pueden dar las agencias para democratizar la ciencia de datos, no te pierdas la grabación completa del webinar.
